viernes, 1 de julio de 2016

FALSAS CREENCIAS SOBRE LA SEXUALIDAD EN EL ANTIGUO EGIPTO Y OTRAS CURIOSIDADES


Los antiguos egipcios tenían la creencia de que el semen se originaba en los huesos. Para ellos el esperma era trasportado a través de dos conductos desde su procedencia ósea hasta los testículos para finalmente ser expulsado por el pene. Ciertamente intuían que el semen estaba  relacionado con los testículos, pero no que ese era su auténtico origen.  Esta información la encontramos en los papiros médicos de Ebers hallados en Egipto y datados en el año 1.500 a.C.

La anatomía y fisiología del aparato sexual femenino era mucho más desconocida que la masculina. Los ovarios y las trompas de Falopio no tenían nombres específicos. Es probable que en el caso de los ovarios fuese porque no los conocieran. Sin embargo, las trompas de Falopio si las conocían pero para ellos formaban parte indiferenciada de la matriz.
Curiosamente también creían que la matriz era un órgano que flotaba libremente en el vientre de la mujer y que si se colocaba en una forma inadecuada podía causar molestias.

Los antiguos egipcios también creían que la boca, el ano y el útero estaban conectados entre sí por canales internos. Por eso entendían que las relaciones sexuales no genitales, como el sexo oral, podían producir la concepción- Y si una mujer tenía dificultades para concebir debía obstruir esas conexiones-. Esta idea se refleja en múltiples mitos como en la leyenda de los dos hermanos donde una princesa se traga una astilla de un árbol en el cual se había convertido su esposo y queda embarazada, o en la historia de la diosa del cielo Nut, quien se traga el Sol cada noche para alumbrarlo a la mañana siguiente.

La diosa Nut y el proceso del Sol tras ser engullido.

Medidas de concepción:


Algunas de las pruebas que los antiguos egipcios realizaban para medir las probabilidades de concepción consistían en la observancia de los dibujos de las venas mamarias o el estado de los senos. Si estos eran firmes interpretaban que era posible la concepción, y si eran flácidos creían que sería muy complicado o imposible. Otras pruebas consistían en administrar a la mujer un mejunje de distintas hierbas mezcladas con leche materna de otra mujer que hubiese dado a luz un varón. Si lo vomitaba interpretaba que podía concebir. También pensaban que introducirse dátiles en la vagina favorecía el poder quedarse embarazada. Otras pruebas consistían en introducir un ajo o cebolla en la vagina para comprobar al día siguiente el aliento de la mujer y dictaminar sus probabilidades.
También era corriente que suplicasen ayuda a los dioses como  a Bes,  Min o incluso a mi,Thot.


El dios de la fertilidad Min.

El procedimiento del parto:

Las comadronas podían recibir una formación especializada en la denominada “Casa de la Vida”.  Por desgracia, no era un requisito indispensable. Los médicos no estaban especializados en ginecología, y solo se les requería cuando el parto se complicaba.

En ocasiones se suministraban bebidas embriagantes a la parturienta-generalmente cerveza-  para paliar el dolor. Existen distintas posturas documentadas que llevaban a cabo. Una de ellas era de rodillas, otras en cuclillas e incluso una tercera se realizaba en lo que se denomina la silla de partos.
Mujer en cuclillas dando a luz. La asisten las diosas  Hator  y Taweret.
Ambas invocadas en los partos.


En el papiro de Ebers podemos leer como  los egipcios calculaban  sus probabilidades de sobrevivir a través de la fuerza del llanto del bebé.
El cordón umbilical del bebé no se cortaba hasta que se le había limpiado, bañado y hubiese cesado la circulación umbilical. Para los egipcios tanto el cordón como la placenta tenían connotaciones mágicas llegando a considerar que estaban revestidas de un alter ego espiritual de la criatura. Por este motivo muchísimas veces se conservaban para que acompañase al individuo durante su vida y el Más Allá. Así lo narran los papiros Westcar.

Como dijo Bertrand Russell “No tengas miedo de ser excéntrico por tus opiniones, cada opinión ahora aceptada fue excéntrica algún día.”

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